Barcelona fue el ganador en primer clásico del año

Luna ganó duelo táctico
En mayo del 2003, Jorge Solari, ex técnico de Barcelona, dijo (en una entrevista a este diario) que el fútbol es como un partido de ajedrez, en el que cada técnico mueve las piezas. “El rival también juega. Si uno mueve una equivocada, ¡jaque mate!

Sucede en cada partido. Ayer, los técnicos Víctor Luna, de Barcelona, y Néstor Craviotto, de Emelec, movieron las piezas, según las circunstancias del juego. Luna lo hizo mejor y su equipo ganó 2-1 el primer clásico del astillero a Emelec en el estadio Monumental por la sexta fecha del campeonato ecuatoriano.

En el primer tiempo, Luna copó la mitad de la cancha con volantes mixtos, no hubo un conductor (Walter Ayoví e Iván Kaviedes), tampoco existió velocidad y experiencia por el costado derecho.

Jugaron tres defensas en el fondo y un solo delantero: Rodrigo Teixeira.
Craviotto planteó un esquema con cuatro defensas, cuatro volantes y dos atacantes.  El colombiano corrigió en la segunda etapa (la primera fue aburrida y Emelec jugó mejor, fue más ordenado).

Ingresaron el argentino José Chatruc (46m) y José Gavica (67m) por los juveniles David García y José Tenorio, quienes cumplieron, pese a su poca experiencia. Ellos jugaron desde el inicio porque Luna no quería desgastar a Chatruc y Gavica, quienes irán a Río de Janeiro para enfrentar al Santos brasileño, el jueves próximo, por la Copa Libertadores. Luna vio que Emelec jugaba mejor e incluso ganaba el partido con un gol de Moisés Cuero, a los 52 minutos.

El atacante azul recibió un pase de Franklin Corozo por la derecha, se metió en diagonal, amagó con centrar y levantó la pelota por encima del golero José Francisco Cevallos. Craviotto sacó al argentino Rubén Ferrer (70m) y al nacional Moisés Candelario (66m), quienes llevaron más peligro al arco torero. Ingresaron Richard Borja (de marca) y Wellington Sánchez (mixto).

A los 55, Barcelona empató con Chatruc, quien corrigió un cabezazo de Teixeira, tras centro de Fricson George, desde la izquierda. Geovanny Caicedo marcó el 2-1 final, después de un saque lateral que ejecutó Ayoví y en el que falló el argentino Juan Manuel Azconzábal, a los 77.

En ese orden preservó a sus jugadores para el partido de este jueves ante Santos, por el grupo 7 de la Copa Libertadores de América. Así lo demostró al sacar al delantero  Jaime Iván Kaviedes, en el momento que aumentaban las agresiones, por parte de los defensores azules. Después de los goles, Barcelona jugaba mejor, Luna había corregido su esquema táctico con sus variantes y ganó el primer clásico del año.


RESULTADOS
2 Barcelona:
 Cevallos; García (Chatruc 46m), Carabalí, Fleitas, Caicedo, George; E. Tenorio, J. Tenorio (Gavica 67m), Ayoví, Kaviedes (Soledispa 63m); Teixeira.

1 Emelec:  Viteri; Corozo, Triviño, Asconzábal, Aguirre; Noboa, Zamora (Bottero 79m), Candelario (Sánchez 66m), Inttriago; Ferrer (Borja 70m), Cuero.

Árbitro:  Tomás Alarcón. Amonestó a Carabalí 65m), Teixeira (82m), de Barcelona; Corozo (16m), Aguirre (29m), Sánchez (75m), de Emelec.

Goles:  0-1 (52m) Cuero; 1-1 (55m) Chatruc; 2-1 (77m) Caicedo.

Incidencias: Primer clásico del astillero del 2004 por la sexta fecha del campeonato ecuatoriano de fútbol, jugado en el estadio Monumental, ante unas 40 mil personas.


José Chatruc, la energía del equipo

A los 46 minutos, el argentino José Chatruc ingresó en reemplazo del juvenil David García. El gaucho empezó a gritar a sus compañeros. Agitaba sus brazos. No descansaba, corría de un lado a otro, sin descansar. Él comenzó a moverse por la derecha. Salía desde el medio campo y de un momento a otro estaba en la punta, tratando de quitarse la marca del zaguero  José Aguirre.

El argentino parece un guerrero en el campo. Es volante ofensivo, pero en ocasiones parece un defensivo. Sus características son similares a las de los uruguayos Mario Saralegui y Tony Gómez, ex barcelonistas de los 90. “Se come la cancha y le inyecta energía”, decían los hinchas.

Ese esfuerzo del argentino se vio compensado a los 55 minutos, diez minutos después que había ingresado. Luego de obtenerlo se acercó a la barra Sur Oscura y alzó sus brazos, apretando sus puños. Ese era el premio a su temperamento, entrega y energía que pone en cada partido. Chatruc, al final, recibió los elogios de los hinchas. Ellos ya lo consideran un ídolo.

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