Redactor | Peter Aguirre
El brasileño Severino Vasconcellos vive en Chile desde 1984.
La figura de Barcelona en los años 85 y 86 dirige una escuela de fútbol en Chile.
Regresó al país después de casi 15 años para hacer lo que más le gusta en la vida: jugar al fútbol. El brasileño Severino Vasconcellos, ídolo del Barcelona, equipo en el que jugó desde 1985 hasta finales de 1986, defiende a la selección de Chile en el Torneo Sudamericano Máster de Fútbol Cinco, que se realiza en esta ciudad.
Unas libras demás, eso es lo de menos. El público lo reconoció rápidamente al ingresar a la cancha de material sintético, la noche del pasado martes, en el coliseo Voltaire Paladines Polo. Su sonrisa, la misma que mostraba al celebrar los goles que anotó al Deportivo Quito en la final del torneo nacional, que ganaron los toreros en 1985 (6-1).
Pero la vida de Vasconcellos, de 55 años, estuvo a punto de apagarse el 12 de diciembre de 1986, por un accidente del que se pudo recuperar y terminar su carrera.
Pregunta: ¿Cómo sucedió aquel accidente?
Respuesta: Fue en un tobogán de un centro de recreación durante una convivencia con los compañeros de Barcelona. Al bajar Lupo Quiñónez cayó encima de mi cuello y me fracturó la cervical.
P: ¿Fue difícil asumir que no volvería a jugar?
R: Bueno, estuve una hora inconsciente, me llevaron a mi casa y mi familia tuvo temor que si me acostaba me podía morir porque fue una fractura de la segunda vértebra cervical del cuello. En ese momento solo pensé en mi vida.
P: ¿Qué tiempo duró la rehabilitación?
R: Un año cuatro meses porque esta lesión es más complicada en el cuello. Les agradezco a los médicos ecuatorianos por su tratamiento. Pasé cinco meses con un aparato en la cabeza, parecía astronauta.
P: ¿...Y su regreso al fútbol?
R: Después de la lesión jugué siete años más en Chile, en La Serena, Universidad de Chile y me retiré en Palestino. Cuando miro las radiografías de mi cuello imagino que quizás no tendría la escuela de fútbol que manejo ahora. Le doy gracias a la vida.
P: ¿Cuál fue el mejor gol que anotó para Barcelona?
R: A mí y a la hinchada nos gusta el que le anoté a Bangú, de Brasil por Copa Libertadores en 1986 (disparo de tiro libre con comba. Barcelona ganó 1-0, en Guayaquil).
P: ¿De qué forma aprovechará su estadía en el país?
R: Quiero conocer el estadio de Barcelona, saludar con Carlos Morales, Hólger Quiñónez, Jimmy Montanero, con gente que fue buena conmigo para comer un asado.
P: ¿Qué valor tiene para usted el torneo?
R: Mucho, aquí me siento como en casa.
Regresó al país después de casi 15 años para hacer lo que más le gusta en la vida: jugar al fútbol. El brasileño Severino Vasconcellos, ídolo del Barcelona, equipo en el que jugó desde 1985 hasta finales de 1986, defiende a la selección de Chile en el Torneo Sudamericano Máster de Fútbol Cinco, que se realiza en esta ciudad.
Unas libras demás, eso es lo de menos. El público lo reconoció rápidamente al ingresar a la cancha de material sintético, la noche del pasado martes, en el coliseo Voltaire Paladines Polo. Su sonrisa, la misma que mostraba al celebrar los goles que anotó al Deportivo Quito en la final del torneo nacional, que ganaron los toreros en 1985 (6-1).
Pero la vida de Vasconcellos, de 55 años, estuvo a punto de apagarse el 12 de diciembre de 1986, por un accidente del que se pudo recuperar y terminar su carrera.
Pregunta: ¿Cómo sucedió aquel accidente?
Respuesta: Fue en un tobogán de un centro de recreación durante una convivencia con los compañeros de Barcelona. Al bajar Lupo Quiñónez cayó encima de mi cuello y me fracturó la cervical.
P: ¿Fue difícil asumir que no volvería a jugar?
R: Bueno, estuve una hora inconsciente, me llevaron a mi casa y mi familia tuvo temor que si me acostaba me podía morir porque fue una fractura de la segunda vértebra cervical del cuello. En ese momento solo pensé en mi vida.
P: ¿Qué tiempo duró la rehabilitación?
R: Un año cuatro meses porque esta lesión es más complicada en el cuello. Les agradezco a los médicos ecuatorianos por su tratamiento. Pasé cinco meses con un aparato en la cabeza, parecía astronauta.
P: ¿...Y su regreso al fútbol?
R: Después de la lesión jugué siete años más en Chile, en La Serena, Universidad de Chile y me retiré en Palestino. Cuando miro las radiografías de mi cuello imagino que quizás no tendría la escuela de fútbol que manejo ahora. Le doy gracias a la vida.
P: ¿Cuál fue el mejor gol que anotó para Barcelona?
R: A mí y a la hinchada nos gusta el que le anoté a Bangú, de Brasil por Copa Libertadores en 1986 (disparo de tiro libre con comba. Barcelona ganó 1-0, en Guayaquil).
P: ¿De qué forma aprovechará su estadía en el país?
R: Quiero conocer el estadio de Barcelona, saludar con Carlos Morales, Hólger Quiñónez, Jimmy Montanero, con gente que fue buena conmigo para comer un asado.
P: ¿Qué valor tiene para usted el torneo?
R: Mucho, aquí me siento como en casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario